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El Orfanato (sí, es española) |
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Escrito por valen
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lunes, 15 de octubre de 2007 |
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En esta ocasión no voy a hacer una crítica de la
película como de costumbre. Muy posiblemente lo haré en un artículo posterior
(la peli se lo merece), pero para esta vez me voy a centrar en responder a una
pregunta simple pero compleja: ¿Por qué la gente va en masa a ver El orfanato,
y huye en bloque ante otros estrenos españoles? A continuación mis razones,
puramente subjetivas como es habitual, pero que comparto con todos para pasar
un par de minutos entretenidos.
Las razones que separan a El Orfanato de otras obras
españolas que ni en su estreno logran llenar media sala son muchas y variadas.
No solo la publicidad y promociones (como diría el otro) que la precedían, y el
argumento mas o menos atrayente. Hay muchos detalles que hacen que la gente
vaya a ver El Orfanato y pase de gastar cinco o seis euros en cualquier otra “gran” película española. Algunos de estos motivos son:
-
1- No es un drama doméstico. Es decir, no hay problemas
con adolescentes embarazadas, yonquis con madres coraje o victimas de abuso que
no consiguen reponerse de su agresión. Los directores/productores/iluminados
del cine español parecen olvidar que para la mayoría de la gente el cine es un
entretenimiento, nada más.
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2- No salen travestidos (que se sepa). Aunque parezca
increíble para ser una película española, no sale ninguno.
- 3- No salen prostitutas (también que se sepa). Como la
anterior, sorprendente pero así es.
-
4- No salen homosexuales “locazas”. Si algún personaje de
El Orfanato es homosexual no se hace una especial mención a ello, ya que no
tiene nada que ver con la historia que se cuenta. En la mayoría de las
películas españolas si hay un homosexual este será totalmente amanerado, y eso
será un pilar fundamental de la historia aunque esta no tenga especial relación
con la condición sexual del individuo. Si el homosexual no fuese totalmente
amanerado, entonces tendría algún problema de acoso o similar (ver punto 1).
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5- La protagonista no se desnuda frontal y totalmente. En
todas las películas españolas invariablemente se tiene que desnudar la
protagonista o alguna compañera de reparto (habitualmente la prostituta del
punto 3). Además, el desnudo es recomendable que sea frontal y con todo al
aire, para que quede más “realista”. En El Orfanato no hay desnudos (y aun así
la gente la gente la va a ver…).
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6- No se dice la palabra foll** ni hijo de pu** en toda la
película. En cualquier película española se dice la primera palabra del orden
de 180 veces y la segunda alrededor de otras 100.
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7- La película esta rodada con una cámara que le da a la
imagen un aspecto cinematográfico (técnicamente tendrá un nombre, soy ignorante
al respecto), al contrario que las habituales españolas que tienen un aspecto
de documental hecho con cámara comprada en el carrefour.
- 8- Se escucha a los actores sin eco, y cuando rompen un
papel no se oye ese ruido con un volumen exagerado. Normalmente en las
españolas “de toda la vida” los personajes parecen escucharse como si el
micrófono estuviese fuera de la habitación, y cualquier sonido secundario como
llenar un vaso con agua o pasar la página de un libro se escucha a un volumen
de impresión.
- 9- Los actores entonan bien, sin exagerar, y sin deje
madrileño. Es decir, en El Orfanato se les llega a entender lo que dicen.
- 10- La boca de los actores se corresponden con lo que
dicen. En las pelis españolas muchas veces los (malos) actores se doblan así
mismos cambiando en el doblaje lo que dijeron al grabar la película, dando como
resultado un espectáculo lamentable.
- 11- Los diálogos tienen música de fondo, a menos que el
silencio sea necesario para ambientar una parte de la escena. En las películas
españolas todos los diálogos son siempre sin música ambiental, para que quede
más realista y mas de andar por casa que nosotros somos así y los americanos
son unos incultos.
En definitiva, una vez que empiezas a ver El Orfanato te
olvidas de si es española, china o jamaicana. Los actores interpretan su papel
haciendo que te olvides de Belén Rueda y solo veas a su personaje en la
historia. La cámara, la fotografía, el sonido y todos los demás aspectos técnicos
se “invisibilizan” para meter al
espectador en lo que se está contando y nada mas. Y así uno disfruta cada vez mas
y mas hasta que llegan los créditos
finales y un pensamiento invade a todos: “Porque no serán todas así…”
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