En el día de ayer se acordó por mayoría en el parlamento catalán la prohibición de las "corridas de toros" a partir del 2012. Es probable que en la decisión participasen criterios más allá de los de pura defensa de los animales, especialmente al no prohibir de igual formas otras "fiestas populares" en las que los toros sufren también un maltrato, pero al menos el resultado creo que es positivo. Clavar cuchillos y espadas a un animal complejo y que está tan arriba en la escala de inteligencia no parece desde luego un espectáculo digno de una sociedad moralmente sana. Llamarlo arte ya es directamente una estupidez.
Pero por supuesto no todos piensan así. Desde lo más profundo de la verdadera incultura, el carismático líder del PP, Mariano Rajoy, ha salido a la palestra para anunciar su intención de presentar una moción contra la prohibición de los toros, ya que según él el PP hace siempre una "defensa de la libertad". De hecho, anunció que a las próximas elecciones se presentará "con un programa cuyo primer punto sea prohibido prohibir". Es probable que el segundo punto sea en el que vayan las excepciones, como el aborto aunque sea a los 3 días, las bodas entre homosexuales, el uso del burka en las escuelas, la legalización de las drogas o la educación sexual es los colegios. Pero cualquier otra actividad estará prohibido prohibirla. Prohibido prohibir el asesinato, la violación, la pederastia, prohibido prohibir el robo, la estafa, la corrupción (esto es un punto importante, impuesto directamente desde Valencia), prohibido prohibir el maltrato animal, la violencia doméstica y la no doméstica. Prohibido prohibir. Por la libertad. (el artículo sigue tras el Leer mas).