Pues si, he aquí el nuevo polideportivo de Betanzos. O más que nuevo, maquillado. Parece que ya falta poco para que nuestra santa alcaldesa pueda cortar la cinta inaugural de tan brillante obra para que así, desde los más jóvenes a los menos, todos puedan disfrutar de la "cubrición" prometida.
Sin embargo no todo es levantar paredes de hormigón en Betanzos. No, también se realiza el proceso inverso: tirarlas. En un ciclo eterno de pongo y quito ladrillo, en una espiral sin fin que mantiene unido este universo bajo una capa de argamasa, esta vez la demolición tiene lugar casi al lado de la construcción. Por supuesto, nos referimos (me refiero) a los restos de la explosión nuclear del Pasatiempo, a aquel Chernobil enxebre de infausto recuerdo. Fotos de todo ello, como siempre, tras el leer más.