Hoy nos levantamos con una grata (para algunos) noticia: "Betanzos renovará el pavimento del pabellón de O Carregal" (via La Opinión A Coruña). Parece ser que el presupuesto será de 192 000 €, dinero que pondrán la Diputación y el ayuntamiento de Betanzos en exclusiva, ni rastro de la concesionaria Acuagest que después, en la práctica, es la que dice quien va a poder disfrutar de esas mejoras, como expusimos aquí en Brigantio en otra ocasión.
Por tanto, no llega sólo con que el pabellón pagado con los impuestos de todos sea disfrutado por sólo unos cuantos, si no que ahora encima también tendremos que volver a pagar todos el arreglo de la pista cuando muchos no tenemos ni la mínima opción de poder jugar en ella. No tenemos liga de invierno porque dicho pabellón es virtualmente inaccesible, de forma que los "pobretones" de la ciudad debemos buscar otras alternativas como el instituto o los colegios, que además tampoco están regulados como debieran (esperemos que no sean explotados también en régimen de concesión, por Dios).
La propuesta esta vez sería la de la necesaria "cubrición" (es curioso lo que le gustaban las "cubriciones" al PP y a Mari Faraldo antes de las elecciones, y como se olvidaron del asunto) de las pistas de fuera. Tampoco se necesita que sea la obra de ingeniería del siglo, tan sólo algo semitransparente que deje pasar cierta luz y que tape de los chubascos ocasionales.
Otras de las cosas importantes sería la de poder encender los focos que existen al lado de las pistas, pero que nunca se encienden. Y como supongo que será porque no hay dinero para un par de horas de luz al día (sólo lo hay para cosas importantes, como pagar un nuevo puente en la Ribera cuando en teoria iba a ser un regalo, suceso que proximamente comentaremos como se merece), pues incluso lo podrian pagar los usuarios. Sería mediante una especie de cajero, donde con una tarjeta que se podria comprar en el ayuntamiento por un módico precio se podrian encender las luces mientras dicha tarjeta tuviese saldo.
Hay que tener en cuenta que el cajero no podría almacenar dinero en metálico dentro, ya que todo el mundo sabe como se la gasta la gente en esta ciudad y si admitiese monedas no tardaría más que unos cuantos días en acabar reventado. Así, en teoría con lo de la tarjeta y anunciándolo bien podría durar algo más (tampoco mucho, que a cafres no nos gana nadie).
Y hasta aquí el publi reportaje de hoy. Mientras esperamos que estas obras tengan lugar seguiremos jugando a la luz de una farola en el colegio, o en la Ribera si no se nos adelantan otros. O si no alquilaremos el pabellón municipal un par de horas después del trabajo y las clases. Bueno no, que no se puede, el fin de semana entonces. Bueno, no, que tampoco...
| Comentarios |
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|